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Una discusión entre vecinos sobre la conveniencia o no de instalar un ascensor en una comunidad de vecinos ha generado una encendida polémica en redes sociales.

Les ponemos en situación: La twittera @nerediges denunció en la popular red social que su vecina de enfrente, enferma de esclerosis múltiple y que vive en un tercero sin ascensor, ve imposibilitado el salir a la calle por la falta de un elevador en su inmueble. El problema vino cuando algunos vecinos se negaron a instalar un ascensor en la finca. Este tipo de discusiones suele darse cuando hay vecinos en los pisos bajos que no quieren pagar por un servicio que no van a disfrutar o quieren evitarse las molestias de las obras. O sencillamente porque haya algunas personas a las que no les venga bien tener que pagar una derrama en ese momento. Eso es entendible, lo que no resulta aceptable son los argumentos de los vecinos que se negaban a la instalación del ascensor y que pusieron de manifiesto en un par de hojas impresas colgadas en la portería. Juzguen ustedes mismos:

¿Qué opinan? Si no fuera para llorar, diríamos que los argumentos que usan son de risa. Si tanto les asusta los efectos de la electricidad para la salud, que pidan a su empresa suministradora que les corte el suministro y que iluminen la casa con velas, pero que no dejen a una pobre mujer dependiente sin poder salir de casa.  Aunque para sr justo hay un punto en el que el vecino antiascensor tiene razón y es que muchas veces las empresas mantenedoras les prometen el oro y el moro a las comunidades hasta que se deciden a instalar el ascensor y empiezan a pagar. Ahí es cuando se empiezan a olvidar de atender a los clientes y no es oro todo lo que reluce.

Como era de esperar esta actitud tan egoísta ha recibido un alud de críticas en twitter. En febrero se sabrá si finalmente el edificio es apto para la instalación del ascensor. Esperemos que en este caso todo vaya bien y estos vecinos no tengan que sufrir un segundo calvario, esta vez sufriendo los abusos de ciertas empresas de instalación y mantenimiento de ascensores que demuestran tan poca empatía o menos que los vecinos que se niegan a poner un ascensor.