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La multinacional alemana Thyssenkrupp ha anunciado que quiere deshacerse de 11.000 trabajadores durante los tres próximos años, incluyendo los 3.600 empleos eliminados en los últimos meses por la compañía.

En mayo de 2019, la multinacional anunció  un plan de ajuste de plantilla que afectaba a 6.000 empleados. El año pasado se eliminaron ya 3.600 puestos de trabajo. Sin embargo, la compañía ve necesario suprimir otros 11.000 empleos. Esto que para la multinacional es sólo un número suponen 11.000 familias que pierden su principal sustento. Un auténtico drama humano.  

Martina Merz, directora ejecutiva de thyssenkrupp ha advertido que los siguientes pasos podrían ser más dolorosos que los anteriores. ¿Doloroso para quien? Porque no parece que a la señora Merz le vaya  a faltar el caviar esta navidad.

Paradójicamente la misma compañía ha informado que concluyó su año fiscal con un beneficio neto de casi 10 mil millones de Euros, mientras que el año anterior había sufrido unas pérdidas de 260 millones. ¿Cómo consiguió ganar tanto dinero en un solo año? Pues muy fácil, vendiendo su división de ascensores el pasado mes de febrero a un consorcio de inversores por 17.200 millones.

Es decir Thyssenkrupp vendió su división más rentable, la de ascensores, para poder salvar un poco los muebles, ya que las ventas netas de la multinacional bajaron en este año 15,6%, hasta 35.443 millones de euros, mientras que los pedidos retrocedieron un 16,9%, hasta 34.891millones. Mientras la empresa global se hundía en la miseria su división de ascensores no paraba de crecer. Solo en España  ascensores Thyssenkrupp declaró unos ingresos de 355 millones en 2018.

De esta forma nos hacemos una idea de lo rentable que puede ser una gran empresa de mantenimiento de ascensores. Es el negocio perfecto, tienen millones de clientes cautivos por contrato a los que lo único que tienen que hacer es apretar un poco las tuercas para que suelten la pasta. ¿Si no como se explican que los nuevos inversores hayan mantenido el nombre comercial y todo lo relativo a la marca sin hacer cambios sustanciales de cara a los clientes? Pues porque los ascensores de Thyssen seguían facturando a toda máquina.

De hecho la señora Merz, que no es tonta, se ha quedado una pequeña participación en la nueva Thyssen, no hay que perder la gallina de los huevos de oro. Y mientras tanto ustedes a pagar.

Seguiremos informando