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Ayer les hablábamos de la terrible situación que vivían los vecinos de un edificio de la calle Santa María de la Cabeza en Madrid que han visto como tras pagar 50.000 euros llevan 2 años sin ascensor, con la escalera destrozada y la portería llena de ladrillos. Todo por la inoperancia de una empresa multinacional como Zardoya Otis.

Cualquiera puede entender que 50.000 euros para los vecinos de un bloque de edificios de un barrio de trabajadores puede suponer mucho dinero. ¿Pero cuanto significa 50.000 euros para Otis?. Pueden suponer que para una empresa como Zardoya Otis es poco menos que calderilla. Estamos hablando de una corporación con un capital admitido en la bolsa de Madrid de más de 47 millones de euros, que es la primera empresa de ascensores del mercado español, portugués y marroquí, que cuenta con el parque de mantenimiento más grande de España con 260.000 ascensores, escaleras mecánicas y andenes móviles  y emplea a 4.338 trabajadores entre la central, las tres fábricas (en Madrid, San Sebastián y un centro de modernizaciones en Munguía – Vizcaya) y los 264 puntos que integran la red comercial y de asistencia técnica distribuida por toda España y Portugal, así como el centro de ingeniería que posee en Madrid, uno de los seis que Otis Elevator Co. tiene en todo el mundo.



Zardoya Otis mantuvo un beneficio constante de 32,5 millones de euros durante el primer trimestre de 2020, es decir un aumento del 0’3 respecto al año pasado A pesar de la incertidumbre generada por la pandemia del coronavirus, es decir un aumento del 0’3 respecto al año pasado. Zardoya Otis incrementó un 29,5% sus contratos de obra y un 15,2% los pendientes de ejecución durante el primer trimestre, según informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Osea, una empresa que sigue creciendo a pesar de que la economía y los españoles se hunden en la miseria, es capaz de tener  la obra de un  ascensor sin terminar durante años, impidiendo a vecinos dependientes salir a la calle y poniendo en peligro la integridad física de las familias que confiaron en ellos, los líderes del sector del ascensor en España.

Además Zardoya Otis basa su propaganda en presumir de ser punteros en tecnología y rapidez de actuación. Están tan borrachos de poder que no ven la realidad. Es tal su situación de dominancia en el sector que se olvidan que si tienen tanto dinero es gracias  a los pequeños clientes que cada día sufren sus desmanes.

¿hasta cuando vamos a seguir tolerando estos abusos por parte de las grandes compañías de mantenimiento de ascensores?